INTERES GENERAL

«Vivo en un piso 12 y el lugar se movIa para todos lados»

El testimonio de un arrecifeño que vive en Chile y lo que sintió en el dantesco terremoto que sufrió el país trasandino

La tierra tembló, liberando una fuerza devastadora que sumió al vecino país de Chile en el dolor y la desesperación. Era la madrugada del sábado pasado (03:34 hora chilena) y la tragedia sacudió al país trasandino; el sismo chileno, de 8.8 grados de intensidad, fue 31 veces más fuerte y liberó cerca de 178 veces más energía que el devastador terremoto de Haití ocurrido el mes anterior, y la energía liberada es cercana a 100.000 bombas atómicas como la liberada en Hiroshima en 1945.  Hasta el momento el número de víctimas asciende al menos a 708 personas aunque la cifra se puede llegar a triplicar, ya que se habla de un creciente número de desaparecidos.

El fenómeno natural tuvo una duración de cerca de noventa segundos y fue percibido en gran parte del Cono Sur con diversas intensidades, desde Ica en Perú por el norte hasta Buenos Aires por el oriente. Es considerado como el segundo más fuerte en la historia de Chile y uno de los cinco más fuertes registrados por la humanidad. Sólo es superado a nivel nacional por el cataclismo del terremoto de Valdivia de 1960, el de mayor intensidad registrado por el hombre mediante sismómetros.

El epicentro se localizó en el mar, a 59,4 kilómetros de profundidad, frente a las costas de la región de Maule, en el centro del país, a unos 90 kilómetros de la ciudad de Concepción.

Según los informes nacionales, el terremoto se dejó sentir en varias ciudades del centro de Argentina, en Catamarca (norte) y en Río Negro (sur), así como en algunas zonas de la Capital y la Provincia de Buenos Aires.

Allí, en Chile, vive desde hace 9 años, el joven arrecifeño Fabricio Schiebert (29). Radicado en los últimos tiempos en Temuco, situado a 695 kilómetros de Santiago de Chile.

El joven, cuya familia reside en Villa Sanguinetti de nuestra ciudad se encuentra trabajando en el Banco Santander de Temuco. En comunicación telefónica le contó a Imagen el preciso momento del comienzo del terremoto que sacudió Chile. «Estábamos durmiendo y sucedió el temblor, a eso de las 03:30. Yo vivo en un piso 12 y el lugar se empezó a mover para todos lados. Normalmente acá se escuchan movimientos pequeños con bastante frecuencia, pero en la madrugada del sábado me despertó mi novia diciéndome que se estaba moviendo todo. En un principio no le dimos demasiada importancia, pero inmediatamente después todo comenzó a hamacarse de una manera increíble. Sólo atinamos a salir al pasillo del edificio».

Fabricio recordaba «fueron aproximadamente dos minutos, cuando intentamos salir corriendo del departamento se nos cayó completamente todo, algunas cosas nos cayeron en los pies, y eso nos produjo algunos golpes y moretones, pero nada más gracias a Dios».

De acuerdo al testimonio del arrecifeño el edificio en donde vive no tiene daños  estructurales. «La torre está bien; sí sufrió algún tipo de daño, pero estos ya están programados cuando se construye un edificio antisismo, porque algo se tiene que romper, se tiene que soltar para que se libere la energía y evite que el edifico se rompa y se venga abajo», contaba.

 

«ME DI CUENTA QUE ERA FUERTE CUANDO LA CAMA LA TENIA EN LA MITAD DE LA PIEZA»

Respecto del estado en que quedó la ciudad chilena después del terremoto, Fabricio asegura «si uno se da una vuelta por la ciudad está entera; aunque el interior de comercios, edificios de oficinas y todas las estructuras antiguas están todas partidas, va a haber muchos edificios que tendrán que ser demolidos por seguridad».

La localidad de Temuco está a 400 kilómetros del epicentro, no obstante, al igual que todo Chile, sintió la violencia del sismo. Con el paso de los días el 80% ya ha recuperado los servicios de luz y agua. Sobre la situación de los lugares más comprometidos por el sismo el arrecifeño mencionaba «estamos informados permanentemente por los medios chilenos».

A pesar del paso de los días aún se puede adivinar en la voz de Fabricio la angustia «nunca viví algo así en estos 9 años que estoy en Chile. Es terrible;  tenemos que estar preparados, aunque uno no puede prever una situación así. Tenemos que tener la claridad mental suficiente como para saber donde colocarse para protegerse en una situación así. En el momento del sismo a lo único que atiné es a agarrar el celular y salí corriendo para el pasillo. Cuando todavía no paraba de tambalearse todo intenté llamar a mi familia, pero ya no había comunicación. Todavía no paraba el terremoto y ya las líneas no existían. Recién a las 19:00 mi mamá desde Arrecifes  se pudo contactar conmigo; ahí le dije que se tranquilizara, que estábamos todos bien», y agrega «me di cuenta inmediatamente que era muy fuerte, en un segundo tenía la cama en la mitad de la pieza. Atiné a agarrar a mi novia del brazo y sacarla del departamento. Cuando bajé estaban todos los vecinos muy asustados en la calle; al llegar abajo me junté con un amigo que vive en la torre, y nos dimos cuenta que en el cuarto piso había una familia completa a la que se le había trabado la puerta producto del temblor y no podía salir. Subimos corriendo y abrimos la puerta a patadas; por suerte ellos pudieron salir».

No obstante la angustia Schiebert asegura «voy a seguir viviendo en Chile; esto fue algo casual. Aunque esto se esperaba, porque hace dos años recuerdo que vi un documental en televisión que, de acuerdo a una serie de estudios, para esta zona se esperaba un sismo importante, pero uno no le da importancia hasta que llega el momento; lamentablemente es así».

Sobre como reaccionó la ciudad en la que vive al momento del sismo manifestó «a Temuco lo vi muy preparado para una situación como las que nos tocó vivir; lamentablemente siempre hay algún desubicado que aprovechó para salir a robar o saquear supermercados, pero son los menos».

 

«NO SE NADA DE MIS AMIGOS»

Si bien Fabricio ahora vive en Temuco, anteriormente vivió y trabajó en la zona más castigada. «Conozco toda la zona donde se produjo el epicentro del terremoto. Trabajé en Concepción y también conozco Constitución. Los alrededores de Concepción son de bastante pobreza, de mucha humildad, con construcciones precarias», y agregó «tengo conocidos y amigos en esa zona; pero no sé nada de ellos. No he tenido contacto y no hay forma de tenerlo. En ese lugar hay familia de mi novia y por suerte supimos que ellos están bien».

Ahora Fabricio no puede regresar a su hogar hasta que los peritos determinen que el lugar es habitable. «Estamos a la espera de si el seguro se hace responsable de las roturas que se produjeron. En Chile es Ley que todo edificio de altura se tiene que vender con seguro de incendio y sismo. Nosotros tuvimos que evacuar el edificio, estoy viviendo en la casa de un familiar de mi novia. Les mando un saludo a todos los arrecifeños y a mi familia y a todos aquellos que me conocen les digo que estoy bien».

 

SE SINTIO EN NUESTRA CIUDAD

La actividad telúrica en Chile despertó la curiosidad de algunos arrecifeños una vez conocida la triste noticia, puesto que por lo menos tres vecinos tuvieron experiencias que podrían relacionarse con el movimiento telúrico. Uno de ellos ubicado en la calle Ricardo Gutiérrez de nuestra ciudad, el sábado muy temprano comenzó a escuchar un movimiento extraño en la piscina de su domicilio. Temiendo la presencia de delincuentes en su casa, dio aviso a la policía, quien registró la vivienda y pudo constatar la gran cantidad de agua caída en los bordes de la pileta, como un gran desborde, sin ningún tipo de huella o pisada que confirmara la presencia de alguna persona. Lo extraño fue que, una vez que la policía dejó el domicilio y atento a cualquier ruido extraño, el vecino pudo escuchar nuevamente el golpe de las aguas de su piscina con gran intensidad en forma consecutiva.

«Escuché como si alguien chapoteara intensamente en el agua, cuando fuimos a ver había una gran cantidad de agua fuera de la pileta y unas lajas corridas. Fue muy extraño, después supe lo del terremoto y creo que fue eso», explicaba el joven. Pero no fue el único caso; quienes acertaron a estar despiertos a la hora en que se produjo el movimiento no dudan en mencionar que vieron como distintos  elementos y muebles dentro de las viviendas se movían. Esta misma situación se vivió en varias localidades de distintas provincias de nuestro país.