UN 25 DE MAYO PASADO POR AGUA
El mal tiempo impidió la realización del
desfile. Los actos por el cumpleaños de la Patria se llevaron a cabo
en el interior de la Parroquia San José.
El temporal de lluvia
dio respiro una hora antes del comienzo de los actos oficiales en
conmemoración por los 201 años de la Revolución de Mayo. Por este
motivo se suspendieron los distintos eventos programados al aire
libre, por lo que los actos protocolares se realizaron en el
interior de la Parroquia San José.
Luego del tradicional
chocolate en el Palacio Municipal, donde el intendente Daniel
Bolinaga recibió a autoridades de instituciones y vecinos, y del
descubrimiento de una placa de la Cámara de Diputados de la
Provincia en la puerta del palacio municipal, gestionada por el
diputado Pedro Simonini, cuyo acto estuvo a cargo del intendente, el
padre del legislador y la concejal Gladys Rapachi, las delegaciones
se trasladaron a la Parroquia San José donde se realizó el Tedeum
por la Patria. Allí, el cura párroco Adrián Galigani, con un altar
colmado por abanderados de distintas instituciones de nuestra
ciudad, manifestó la necesidad de la unidad entre los argentinos, de
cara a la construcción histórica del país, en su refundación, y en
un año muy especial, donde se celebra la democracia por la que los
ciudadanos eligen a sus autoridades.
Posteriormente se
desarrolló el acto solemne, donde luego de entonarse las estrofas
del Himno Nacional y el Himno a Arrecifes, hizo uso de la palabra el
secretario de Gobierno, Julio Suárez, quien se refirió a que estamos
en tiempos de definiciones, recalcando que estas definiciones no se
deben a hacer a espaldas del pueblo, sino que se debe trabajar en
beneficio de los intereses de la gente, haciendo un llamamiento a
dejar de lado las divisiones entre los sectores que componen la
sociedad. Posteriormente autoridades del Rotary Club local
entregaron a intendente Bolinaga tres cuadros que contienen los
documentos originales que certifican la creación del Himno a
Arrecifes.
Para culminar el acto se
produjo la actuación del grupo Fejumas y el Ballet Municipal de
Danzas, representando estampas gauchas y danzas criollas, en medio
de un templo parroquial colmado.